
Cómo enseñar a un perro a venir cuando lo llamas
Que tu pero no acuda cuando lo llamas no es solo frustrante, puede ser peligroso.
Muchos propietarios tienen el mismo problema: cuando llaman a su perro, este simplemente ignora la llamada o tarda mucho en acudir.
Esto puede resultar frustrante y, en algunos casos, incluso peligroso si el perro está suelto cerca de una carretera o en un entorno con muchos estímulos.
La llamada es uno de los ejercicios más importantes en el adiestramiento de un perro.
No solo mejora la convivencia, sino que también aumenta su seguridad y permite darle más libertad durante los paseos.
En este artículo veremos por qué muchos perros no responden a la llamada y cómo empezar a enseñar este ejercicio de forma progresiva.
Por qué muchos perros no vienen cuando los llamas

Antes de enseñar la llamada es importante entender por qué el perro no responde.
En muchos casos, el problema no es que el perro sea desobediente, sino que no ha aprendido realmente lo que significa la llamada.
Especialmente si no se ha trabajado desde el principio (puedes ver cuándo empezar a adiestrar a un cachorro).
También puede ocurrir que el entorno tenga estímulos mucho más interesantes que acudir a la persona.
Algunas razones habituales son:
-
demasiadas distracciones
-
el perro no entiende el ejercicio
-
la llamada solo se usa para terminar el paseo
-
falta de práctica en entornos controlados
También puede ocurrir que el entorno tenga situaciones en las que el perro ya tiene otros problemas de control, como tirar de la correa o reaccionar a otros perros.
Por eso, antes de exigir una respuesta fiable, es necesario enseñar el ejercicio paso a paso.
Empezar en un entorno con pocas distracciones
La llamada debe empezar a trabajarse en lugares donde el perro pueda concentrarse con facilidad.
Por ejemplo:
-
dentro de casa
-
en un jardín
-
en una zona tranquila
En estos entornos el perro puede aprender el ejercicio sin que otros estímulos compitan por su atención.
Una vez que el perro entiende el ejercicio en un entorno sencillo, se puede ir aumentando progresivamente la dificultad.

Asociar la llamada con algo positivo
Cuando enseñamos la llamada es importante que el perro asocie acudir con una experiencia agradable.
Algunas formas de reforzar el ejercicio son:
-
premiar cuando el perro llega
-
usar un tono de voz claro y positivo
-
mostrar entusiasmo cuando el perro acude
De esta forma el perro aprende que acudir cuando lo llamamos es algo que merece la pena.
Practicar de forma progresiva
Una vez que el perro entiende el ejercicio en un entorno tranquilo, se puede empezar a practicar en lugares con más estímulos.
Por ejemplo:
-
en parques tranquilos
-
durante el paseo
-
con otros perros a distancia
La clave es aumentar la dificultad de forma gradual, permitiendo que el perro tenga éxito en el ejercicio.

Errores comunes al trabajar la llamada
Algunos errores pueden dificultar el aprendizaje del ejercicio. Entre los más habituales están:
Llamar al perro constantemente
Si repetimos la llamada muchas veces sin que el perro responda, la palabra pierde significado.
Usar la llamada solo para terminar el paseo
Si cada vez que el perro viene lo atamos o terminamos la actividad, el perro aprenderá a evitar la llamada.
Enfadarse cuando el perro tarda en venir
Si el perro finalmente acude y recibe una corrección, la llamada perderá valor para él.
Cuándo acudir a un profesional
En algunos casos, especialmente cuando el perro tiene mucha independencia o se distrae con facilidad, trabajar la llamada puede resultar más complicado.
Un profesional puede ayudarte a estructurar el aprendizaje y adaptar el trabajo al carácter del perro.
Conclusión
La llamada es uno de los ejercicios más importantes en el adiestramiento de un perro.
Trabajarla de forma progresiva, empezando en entornos tranquilos y aumentando poco a poco la dificultad, permite que el perro entienda el ejercicio y responda con mayor fiabilidad.
Con práctica y consistencia, la llamada se convierte en una herramienta fundamental para mejorar la comunicación con el perro y darle más libertad durante el paseo.
Conseguir una llamada fiable cambia por completo los paseos y la seguridad de tu perro.
Si tu perro no acude cuando lo llamas, trabajarlo bien desde el principio marca la diferencia.
Puedes ver el servicio de adiestramiento canino en Barcelona →
Usamos cookies para mejorar tu experiencia.
Puedes aceptarlas o rechazarlas.
